MATRIMONIO HOMOSEXUAL, IMPUTADO “AD NAUSEAM” POR D. BENIGNO BLANCO Y EL FORO DE LA FAMILIA
Regresa de las “Montañas Nubladas” D. Benigno Blanco para hablar del mágico poder del anillo, un anillo para unirlos a todos -heterosexuales y en pareja, claro-… para unirnos de por vida en el único y casto sacramento del matrimonio católico. El poder del anillo, hecho eslabón por la maldición de “Mordor“, no atiende a imposibles, desamores o maltratos y cual infausto contrato diabólico, solo la muerte habrá de liberarnos de lo pactado, pues hasta que la “guadaña” no separe lo que el anillo ha ligado, no hallaremos posibilidad humana -ni divina si me apretan- de disolver tal compromiso.<<Que lo que case mi Iglesia, no lo separe ni Dios>>, traduce carraspeando nuestro particular Sméagol mientras lee arrobado la inscripción del anillo.
Este otrora felíz “hobbit” que ha resultado ser D. Benigno, es ahora testa “florida”, aunque escasamente poblada, del no menos dichoso -por lo cansino- Foro de la Familia (lobby fundamentalista católico), que aprovechando su rutinaria crítica a todo lo herético habido y por haber decide pasar minuta al divorcio, tal y como le leemos en columna de Opinión del suplemento Familia del diario ABC bajo el título de: ES HORA DE REPLANTEARSE EL DIVORCIO (ABC-Familia, núm. 12. 22/07/2011. Familia Noticias, pág. 18). También podemos acceder al artículo por Red, en la misma Web del Foro de la familia (fuente ).
Creyéndonos “frodos” desasistidos del imprescindible Samsagaz -versión neo mitológica de nuestro clásico “Sancho Panza“-, urde su redacción contra el divorcio partiendo de una medio verdad que en su pluma acaba convertida en medio mentira, con la misma y resuelta confianza con la que Gollum atrajo a Frodo hacia la “Caverna de Ella-Laraña”, bajo el eufemismo de “los casos más dramáticos” para justificar la excepcionalidad del divorcio ¡como si los menos dramáticos no dejaran de serlo!:
<<En 1981 se introduce el divorcio en España, un divorcio teóricamente excepcional y causal, para resolver los casos más dramáticos de ruptura matrimonial…>>.
Este primer acercamiento a un hecho evidente, racional, de que a nadie se le pueda obligar de por vida a mantener un acuerdo privado que lesione sus intereses y por no cumplir, modifique entonces las circunstancias en las que fue acordado, tuvo el inconveniente de haberse realizado desde la coerción moral y legal de una Administración y Estado fuertemente dependientes aún del aparato Nacional-Catolicista y por consiguiente plagado de rémoras y trampas religiosas, que hacían del divorcio un vía crucis -nunca mejor dicho- para l@s demandantes. Periodos que podían durar de año y medio hasta 3 ó más años, en los que las personas deambulaban por un limbo legal coartadas y sin vivir con su estatus y papeles en regla a su situación. Pero ya sabemos que todo vale si con ello evitamos saltarnos un precepto católico, como lo es la indisolubilidad -según y como- del matrimonio.
Una indisolubilidad cuanto menos relativa, puesto que lo que ha unido su Dios puede separarlo el hombre -que no la mujer-, si así le place y si paga por ello al clero católico para resarcirle de los gastos de una ceremonia baldía. Un coste que impone la Iglesia Católica por la Nulidad Eclesiástica del matrimonio -que no anulación, que ellos por arte de “birlibirloque” nos lo hacen desaparecer- y que varía de un Obispado a otro puesto que son los diferentes titulares quienes deciden el precio de nuestra libertad según va el “mercado“, así que en definitiva además del tiempo que nos cuesta regularizar nuestra situación -que puede eternizarse- nos sale caro, no menos de 2.000 ó 3.000€ entre unas cosas y otras (fuente ). Eso sí facilidades todas, pues hasta el Obispado nos da relación de abogados de “confianza”, que es algo así como los fotógrafos “de confianza” en sus bodas.
Comprendo que para un integrista católico como D. Benigno Blanco, el desamor no se considere “más dramático” y por lo tanto injustificable para la ruptura matrimonial, pues tal circunstancia no vino recogida per se en aquella primera Ley de 1981 (fuente ). Incluso que piense que los malos tratos físicos y/o psíquicos tampoco sean causa de divorcio, como no lo son en los casos de Nulidad Matrimonial Eclesiástica.
Además, todos sabemos que no hay nada mejor para avivar el matrimonio que un par de “guantazos” bien dados a tiempo ¿verdad D. Benigno? Y si no piensa así, que es como en definitiva y de resultas parece pensar y dictamina la Iglesia Católica, dígame Ud. a qué otro modelo “idílico” se refiere en sus beatíficas “añoranzas” de un no se qué que no se yo, que parece querer decirnos.
Pero no me frunza el ceño que le prefiero “Adulón” a “Bribón”, que esta opinión mía no sale de los anticlericalismos -siempre- intrínsecos que ven Uds. en quienes no nos subyugamos a su disciplina cristiana, sino de su propia y siempre bendita religión…
<<El hecho de que haya malos tratos durante la vida del matrimonio en sí mismo no es, no puede ser, causa de nulidad del matrimonio (!), porque son hechos ocurridos después de contraer matrimonio. Una conducta posterior a la boda, por muy reprobable que sea, no puede invalidar el consentimiento prestado correctamente en su momento.>>... <<El hecho de no declarar nulo un matrimonio en el que hay malos tratos a uno de los cónyuges puede parecer una solución demasiado dura, propia de un jurista frío e insensible, tan legalista que ignora la realidad de la difícil vida de algunos en su matrimonio. Pero se debe tener en cuenta que el juez debe dictar la sentencia que más se acerque a la verdad aunque defraude las expectativas de las partes.>> (Gabriel-Ángel Rodríguez Millán. Vicario Judicial de la Vicaría Judicial del El Burgo de Osma. Tribunales Eclesiásticos y nulidad matrimonial Perspectivas jurídico-pastorales. Capítulo III Posibilidad de declarar nulo el matrimonio en el que hay malos tratos. Fuente ).
Prefiero no decir lo que me parece este “argumento” no por creerlo frío e insensible -que también-, sino porque la decencia me impide retratarlo sin ofender a las familias del Sr. Rodríguez Millán y de todo aquél -entiendo que- sádico, enfermo e inhumano que como éste, defiendan o justifiquen aberraciones de tal calado.
Cuando Ud. se queja tan amargamente del divorcio ¿lo hace añorando el periodo previo, el tiempo en el que no existía y solo quedaba el recurso de la Separación, que tras un largo proceso negaba a la persona poder rehacer su vida jamás? ¿Lo hace creyendo o haciéndonos creer -que es peor- también, que la falta de amor en una pareja no es motivo para separarse, divorciarse en definitiva, que es moral vivir en pareja con quien no ama? ¿Admite Ud. una frivolidad considerar el maltrato como un motivo incuestionable y automático de divorcio? ¿Cree Ud. que es demasiado fácil divorciarse y que por lo tanto debemos alargar el periodo legal, y si es así hasta cuando? ¿Cuantos años debe seguir aguantando una persona con quien le veje, apalee y viole según Ud., dos, cinco, nueve…? Sea sincero D. Benigno ¿no se siente Ud. un tanto imbécil defendiendo esta postura?
Continúa Ud. diciendo que los promotores de la primera reforma democrática del matrimonio que regula el divorcio, <<mienten sobre la decenas de miles de matrimonios que -según ellos- están esperando esa ley para regularizar su situación. Aprobada la ley del divorcio, no aparecen por ningún lado esas decenas de miles de parejas que estaban ansiando divorciarse según el Ministro de turno>>.
Hombre, vayamos por partes, creo que ambos hemos tenido la suerte de no haber estudiado con la LOGSE y otras cuitas, por lo que al menos contar sí que vamos a saber los dos. Dicho lo cual, dígame Ud. ¿cuantas decenas de miles caben en cerca de 2.000.000 de separaciones y divorcios en los primeros 25 años de andadura legal de esta Ley? (fuente ) ¿Le parecen a Ud. pocas? Porque eso es lo que interpreto que ha querido decirnos.
Y si excusa Ud. su crítica a que al principio costó que la sociedad “usara” esta posibilidad legal para regularizar su situación y amoldarla a su deseo, no creo que sea dar buen sentido a dicha crítica sino evidenciar, por desgracia, el tremendo costo social que supuso desembarazarnos de tan dolosos prejuicios morales que impuso el fundamentalismo católico al pueblo durante demasiado tiempo. Una vez que las personas empezamos a creer y creernos que es posible romper el matrimonio, que no llueve azufre y fuego sino que tenemos la posibilidad real de hasta rehacer nuestras vidas, es evidente y a los datos me remito que las solicitudes de divorcio se disparan.
Continua Ud. afirmando que igual fracaso hubo en esto del divorcio que después con el aborto, <<…como aprobada la ley del aborto no aparecieron por ningún lado los 300.000 abortos “clandestinos” que el Gobierno decía querer legalizar…>>, y por lo mismo vuelve a decir una verdad a medias o mejor aún, una falacia encubierta.
Dejo al margen que considerar una competición de aciertos o errores, a ver quien gana cuando hablamos de la vida y la salud de las personas, es un “juego” mezquino e impropio de personas educadas en los conceptos básicos de la libertad y los Derechos Fundamentales y por lo tanto no me extraña que haga uso de él y lo haga tan torticeramente, sabiéndole correligionario de un Culto que por no reconocer ni ha firmado la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Afortunadamente con el derecho de las mujeres a poder acceder al aborto, le han seguido el de una educación sexual muy mejorable pero cada vez más completa y un desarrollo y accesibilidad también a los diferentes medios y técnicas anticonceptivas y postcoitales, que han evitado y con mucho que el número de abortos se disparase.
Si entrásemos en su absurdo juego de considerar “aborto” la interrupción postcoital del embarazo y por sus mismas razones, la cantidad que Ud. nos aporta no sería sensiblemente superior sino que desbordaría toda estadística.
Pero no podía Ud. olvidar despotricar por enésima vez contra el derecho fundamental de las personas homosexuales a acceder al matrimonio -que siempre deja un hueco hasta cuando le piden la hora- y prevenirnos contra el “ocaso rosa”, ese liberticida Armagedón con el que su Dios -dicen- habrá de castigarnos porque los “sodomitas”, sépanlo todos, en vez de rezar, se tocan.
Así, nos dice que <<aprobado el “matrimonio homosexual”, no salió a la luz ese 10% de la población presuntamente gay que -según el Gobierno- esperaba la ley para regularizar su situación afectiva.>>
Pero qué mala es la demagogia y qué mal suena en manos expertas… No salió a la luz “ese” 10% de la población presuntamente gay -sin contar bisexuales y lesbianas, así me gusta, reconociendo las estadísticas-, porque tener acceso al matrimonio no significa que todas las personas no solo gays, sino también bisexuales y lesbianas, tengan que casarse corriendo para así alimentar su odio, sino que ahora que tienen un derecho que se les ha estado negando por culpa de ideas y personas como Ud., podrán ejercerlo cuando lo consideren oportuno y no cuando a Ud. le salga de las narices que lo hagan.

¿O es que todas las personas heterosexuales deben casarse nada más salir del vientre de sus madres porque si no cumplen las expectativas -siempre las suyas, claro- hay que derogar el ”Matrimonio Heterosexual”?
Nuestra situación afectiva no la regula ninguna Ley, como tampoco lo hace con las personas heterosexuales, la situación legal, sí ¿Tan acostumbrado está a sentir lo que le manden, que es incapaz siquiera de diferenciar esto?
Su obsesión contra la homosexualidad voy a tener que entenderla como enfermiza… ¿Hambruna en África? maricas ¿crisis económica? maricas. ¿Fukushima? Déjeme adivinar: maricas, maricas, maricas… terrible martilleo que retumba en su cabeza colocándole al borde de la revelación profética, pues bien nos tienen enseñados que esto de sus frustraciones y represiones elevadas al paroxismo religioso, son la puerta al éxtasis y de ahí al mensaje con el que el Paráclito alecciona al visionario desde el “Monte del Destino”, ante el caos que ha de provocar la homosexualidad, del fin definitivo -ahora sí que si, que esta es la buena- de Occidente
De los asuntos precedentes: divorcio, aborto y homosexualidad olvida Ud. -mejor decir que no entiende- que la cantidad de demandas de un derecho nunca exime de la necesidad de contemplar el objeto del mismo, o lo que es lo mismo, un derecho no se legisla por el número de personas que pueda beneficiar, sino por la misma necesidad de que exista.
Siguiendo sus virulentas alusiones ¿debemos calificar injustificada la demanda de libertad religiosa que reclama la Iglesia Católica en Irán, por ejemplo, porque menos del 1% de la población es o se considera cristiana? ¿Verdad que ahí sí que entiende perfectamente que no ha de ser el número de demandantes, sino el derecho en sí lo que debe prevalecer? Pues eso, menos regurgitaciones y más racionalidad.
Donde ya pierde Ud. todo recato -por no decir la cabeza- es en la siguiente sentencia -porque reflexión ninguna-… <<En todos estos casos la secuencia propagandística es la misma: al servicio del prejucio ideológico del gobernante se miente descaradamente sobre el porcentaje de la población “interesado” personalmente en la reforma, se hace la nueva ley, la mentira y el engaño se olvidan y la sociedad se acostumbra a las nuevas leyes que –pedagógicamente- van cambiando la mentalidad social y la realidad regulada con un altísimo coste humano del que nadie quiere hacerse responsable y del que nadie habla: crecimiento de los divorcios, banalización del matrimonio, pobreza femenina, caída de la nupcialidad, niños privados de su ambiente natural de acogida, incremento imparable de los abortos, introducción en la escuela de los antivalores de las nuevas leyes como si de la normalidad ética se tratase, etc>>
El primero que miente es Ud. D. Benigno, por engañar sobre el objeto de las Leyes, después por tergiversar los datos y por último por anclar estas soflamas enfermizas con rango de racionalidad. Demos gracias en todo caso a que la pedagogía y la cultura democrática han ido modificando poco a poco la mentalidad medievalista que venimos arrastrando desde décadas, por culpa de personas como Ud.

¿Pero qué narices de un altísimo coste humano nos habla? Me ha pasado de Sméagol a Gollum en un mismo párrafo y sin carraspear ¿Es que nos va a contar que divorciarse, expulsar cigotos y que todo el que quiera pueda casarse y formar una familia ha traído un altísimo coste humano? ¿Pero cómo se atreve? Coste humano y altísimo, a título ya de genocidio, es la misión “pastoral”, por eso de considerarlos ovejas, que su secta religiosa lleva a cabo durante décadas en África obligando a la sociedad a una superpoblación insostenible tanto por el sentido común como por la decencia. Eso sí es un altísimo coste humano y no que las personas puedan ejercer sus derechos en igualdad y con libertad, tenga al menos un poquito más de dignidad ya que según parece le resulta fácil perder la vergüenza. No suelo decirlo habitualmente, pero da Ud. pena, aunque no se anime que yo soy más Sam que Frodo y no soy tan fácil de manipular como quiere hacer con todos nosotr@s.
Quizá cuando esta sociedad deje bien enterradas sus creencias cristianas, sea cuando el número de divorcios baje de verdad, porque habrán aprendido a conocerse las parejas con tiempo, sabrán si se complementan mucho antes de la boda, no creerán que los niños los trae la “cigüeña” y reconocerán cada cual tanto los derechos como los deberes que los amparan y se exige a ambos.
Aquí los únicos que banalizan el matrimonio son Uds. que le dotan de una exclusividad inexistente y de unas reglas antediluvianas que ni siquiera tienen la decencia de entender el maltrato como motivo de separación inmediato.
¿Pobreza femenina? ¿Por tener una libertad como la que jamás le dio la Iglesia Católica y muy a pesar de la Iglesia Católica? ¿Por no tener que sufrir un marido violento, por poder rehacer su vida desde cero, por no tener que padecer una consecuencia innecesaria al poder menstruar un blastocisto? Lo peor de creernos a los demás idiotas, como hace Ud., es que además está seguro que no nos estamos dando cuenta de lo que piensa.
¿Caída de la nupcialidad? No tendrá el atrevimiento de echar también la culpa a que los homosexuales puedan casarse, porque ya sería el colmo de la estulticia.
En cuanto a los niños privados de su lugar natural de acogida, debiera Ud. recomendar a sus líderes religiosos que lo tuvieran en cuenta antes de inducir a familias que viven en la más absoluta de las miserias, a preñar y parir como conejos y no venir después a reprochárnoslo a quienes aún encima pedimos tener derecho a darles a esos niños y niñas un futuro mejor que la Iglesia Católica quiere negarlos, para que no caigan en manos de quienes saben no les aleccionarán en el integrismo que les caracteriza. Que ese es su verdadero miedo y no otro.
Y no tengo yo tan claro que el número de abortos haya aumentado, sino al contrario, por lo menos hasta 2009 sabemos que han vuelto a niveles del 2007, salvo que nos diga que 111.482 abortos en 2009 son más que 115.812 de 2008.
Sobre la IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo), la gran mayoría (63, 17% en 2009), se produce antes y hasta la 8ª semana de embarazo, esto es, previo a que exista ningún ser humano (con cerebro y sistema nervioso central), por lo que insinuar que “asesinan” cientos de miles de “niñ@s” es una licencia moralista más que un hecho científico y para muestra un botón, distinga el lector cual de los siguientes cuatro embriones de siete semanas que se ve en la foto, es el ser humano al que se “asesina“:

Quisiera remarcar su último párrafo anterior porque es a todas luces el más claro en cuanto a su motivación e intenciones… <<introducción en la escuela de los antivalores de las nuevas leyes como si de la normalidad ética se tratase, etc.>>
Que traducido a “su” idioma, el de la Conferencia Episcopal Española, quiere decir… <<7. No es justo tratar de construir artificialmente una sociedad sin referencias religiosas, exclusivamente terrena, sin culto a Dios ni aspiración ninguna a la vida eterna (n. 13). En ese sentido parece que apuntan, entre otras cosas, las dificultades crecientes para incorporar el estudio libre de la religión católica en los currículos de la escuela pública, así como el programa de la nueva asignatura, de carácter obligatorio, denominada “Educación para la ciudadanía” (n.18), que lesiona el derecho de los padres - y de la escuela en colaboración con ellos - a formar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones religiosas y morales. Es necesario promover un gran pacto de Estado sobre la base de la libertad de enseñanza y la educación de calidad para todos.>> (Nota de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española ante las elecciones generales de 2008. Madrid, 30 de enero de 2008. Fuente ).
Como leerá les tenemos perfectamente “calados”, así que déjense de cuentos sobre pensamiento libre ni sentido común, que aquí de lo único que se trata es de “vendernos” desde diferentes lobbies y plataformas la ideología vaticana, sin más.
Dice Ud. que desde <<2005 todo cónyuge puede romper su matrimonio a partir del tercer mes desde la boda sin necesidad de alegar causa alguna para ello aunque el otro cónyuge se oponga: ya el matrimonio no es un derecho; el divorcio es el derecho. El matrimonio ha pasado a ser un verdadero “contrato basura”, el contrato menos protegido por el Ordenamiento jurídico de todos los existentes, el más fácilmente anulable (divorciable) de todos. Nada de extraño que ya poca gente se case y que haya más divorcios que bodas: “ese” presunto matrimonio que ofrece la ley vigente es algo artificial, poco atractivo y frívolo, que no suscita el interés de quienes de verdad quieren “matrimoniar”.>>
Bueno ¿y? ¿Es que yo no puedo romper un acuerdo sentimental cuando ya no me sienta unido a otra persona porque a Ud., su secta y su Dios no les de la real gana que lo haga? ¿En qué momento mi Estado les da derecho a que se inmiscuyan en mi vida y decidan por mí? Como la Exposición de Motivos de la actual Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio (fuente ), deja meridianamente claros los motivos y necesidad de la misma, contestando sobradamente a sus pestes e insidias, nada mejor que leerla para refutarle.
Contrato basura va a saber mejor que nadie lo que es cuando -si cualquier otro Dios o Diosa o Dioses o Diosas, que no el suyo, lo remedia- el Partido Popular gane las próximas Elecciones Generales. Un "pacto satánico", que es el que Ud. exige que me ligue de por vida a mis votos, es lo que esta Ley pretende erradicar definitivamente. Y lo ha conseguido.
Evidentemente que es el contrato menos “protegido” porque no se busca proteger el hecho, la ceremonia, el ritual, el pacto, sino a las personas que lo suscriben en mejor defensa de sus intereses. Pero no se por qué le ha de preocupar a Ud. tanto, puesto que yo sepa y en lo que alcanzo, el Matrimonio CIVIL no obliga a los católicos, Uds. bien que pueden seguir sus ritos y sus normas si efectivamente lo son y lo desean y con no separarse "hasta que la muerte les separe" ya han cumplido. Ya que Uds. son los únicos que “matrimonian” de verdad de la buena, pues eso, ni se separen ni se divorcien y santas pascuas y nunca mejor dicho, no nos hagan la idem a los demás pretendiendo que asumamos sus creencias.
Termina diciendo... <<Sin embargo, la inmensa mayoría de la gente, cuando se casa, quiere hacer algo muy serio, algo que le compromete para siempre y desearía que el Derecho dé relevancia a esa voluntad. Por eso, desde el Foro de la Familia proponemos que la ley reconozca – además del actual “contrato basura”-, un matrimonio serio, blindado, protegido, un matrimonio alianza que no se pueda romper y se acomode en su régimen jurídico a lo que es la voluntad matrimonial habitual de los que nos casamos en serio. Así podríamos elegir y se aumentaría la libertad: quienes quieran el actual “contrato basura” podrían acogerse a él en libertad y quienes quieran acogerse al régimen de una alianza matrimonial seria y blindada podrían también hacerlo.>>
Mire Ud., cuando la gente se casa lo quiere todo, salvo que muchas veces la realidad nos da una buena sacudida y nos hace “aterrizar” y todo no se puede tener y muchas veces lo mejor es enemigo de lo bueno y en resumidas cuentas, lo que debía ser perfecto deja de serlo. Y llegado ese fatal e indeseable caso necesitamos un ordenamiento legal que no nos arruine el resto de nuestras vidas, sino que nos permita rehacerlas, cosa que a Ud. no le hace ni puñetera gracia porque vincula el anillo por encima de las personas ¿No comprende que está hechizado por el poder del anillo -Gollum- y hay gente que prefiere separarse del anillo a consumirse?

Sobra referirse al matrimonio actual como “contrato-basura” como falta Ud. constantemente a la educación y el respeto debido a las personas que libre y conscientemente elijen casarse en matrimonio como ell@s entiendan que han de hacerlo y por mucho que a algunos les escueza, le califica, en su soberbia le califica. En su avaricia desmedida, no solo busca tener lo suyo, que ya lo posee, sino que los demás estemos también obligados. Dice Ud. crear una separación entre matrimonio “basura” y matrimonio católico ¿pero para qué? Ya existe. Que el que quiera se case por su Iglesia Católica y si no sigue sus preceptos lo expulsan ¿por qué no lo hacen? ¿por qué no echan de su religión a los cientos de millones que dicen ser católicos pero no cumplen con lo más básico del catolicismo? ¿No será que el "pacto diabólico" que Ud. defiende, ese al que llaman sacramentado, no puede competir con la oferta y la demanda, con los intereses económicos que suscita mantener aún a costa de sus conciencias a fieles de “segunda”? Pues vaya religión la suya que prefiere cantidad a calidad ¿Ese es su ejemplo?
Por último decirle, mi amargado Gollum, que por más que se aferre a los "poderes" del anillo, haría mejor en arrojarlo a lo más profundo del volcán y deshacer de una vez por todas una maldición que insiste Ud. en compartir con quienes, afortunadamente, hace décadas que dejamos de sufrir la esclavitud a la que nos tuvo sometidos.


Queda al margen por evidente como dije, que una Institución, la suya, que durante siglos ha exigido, demandado y comandado el insulto y la humillación, apaleamiento y encarcelamiento, el robo y la tortura y por fin la muerte de las personas homosexuales, comprenda que es lo mínimo que estamos obligados a creernos de Uds.
No entiendo qué tiene que ver promover la despenalización universal de la homosexualidad, con la inhospitalidad a la que Ud. se refiere al afirmar que este <<tipo de iniciativas no sólo promueven la sodomía…>>. Quizá sea Ud. de los que quieran hacernos creer que sodomita, además de habitante o natural de Sodoma, es aquella persona homosexual masculino que practica la penetración anal con individuos de su mismo sexo.
<<La Asociación Estadounidense de Psiquiatría, en su declaración del año 2000 sobre la terapia “reparativa”, afirma:
- La Asociación Médica Británica (British Medical Association, BMA), la más importante de las organizaciones profesionales médicas del Reino Unido, hizo en 2010 un llamamiento a psiquiatras y psicólogos de ese país para que abandonen las “terapias reparadoras” de la homosexualidad debido a su inutilidad y potencial de daño. (

Evidentemente ni comparación, donde va a parar, con los tercermundistas Estados que tienen aprobado el Matrimonio de parejas homoparentales: Países Bajos (desde 2001), Bélgica (desde 2003), España (desde 2005), Canadá (desde 2005), Sudáfrica (desde 2006), Noruega (desde 2009), Suecia (desde 2009), Portugal (desde 2010), Islandia (desde 2010), Argentina (desde 2010), EEUU (séis Estados: Nueva York, Massachusetts, Nueva Hampshire, Vermont, Connecticut y Iowa, además de en Washington DC), México (México DF), o Uniones Civiles en su defecto: Alemania, Andorra, Australia, Austria, Dinamarca, Eslovenia, Finlandia, Francia, Hungría, Israel, Luxemburgo, Nueva Zelanda, Reino Unido y Suiza entre otros (
Rajoy descubre la estrategia del PP sobre la homosexualidad.


